Después de que Avengers: Infinity War lograra dar uno de los mayores éxitos en la historia de la industria cinematográfica y de que el nombre de Spider-Man volviera a quedar en boca de todos con el éxito de Spider-Man: Homecoming y Spider-Man: Un Nuevo Universo, era más que obligado que Sony hiciera un esfuerzo adicional para seguir sacando jugo del personaje del que aún tiene derechos de Marvel Comics y que tanto éxito le ha dado.

Asi, de la mano de Jon Watts, quien dirigió Homecoming, tenemos la octava cinta de Spider-Man y la segunda en el Universo Cinemático Marvel con Lejos de Casa. La cinta cuenta con las actuaciones de Tom Holland, Jacob Batalon, Zendaya, Marisa Tomei, Jon Favreau y Toni Revolori quienes vuelven a sus personajes de la cinta anterior, además tenemos a Samuel L. Jackson y Cobie Smulders interpretando a Nick Fury y Maria Hill y finalmente la adición de Jake Gyllenhaal como Mysterio.

Peter Parker esta tratando de superar el duelo que le dejó la muerte de Tony Stark y decide viajar con sus amigos a Europa para tomarse unas merecidas vacaciones y, de paso, «declarársele» a MJ. Sin embargo, unos monumentales monstruos llamados Elementales amenazan Europa y es entonces que Nick Fury le pide a Spidey unirse a un misterioso superhéroe llamado (valga la redundancia) Mysterio, quien sabe como eliminar a estos monstruos pues dice venir de un mundo alterno.

Está claro que hay cierto desconcierto cuando vi esta película, si bien debo agradecer que los toques de comedia juvenil siguen ahí, como una versión inocente de Eurotrip,  sin los excesos de esa cinta pero con monstruos y superhéroes en su lugar (vamos hasta hooligans tiene esta cinta). De ver como le hace guiños a la mitología clásica de Spider-Man como una trama que involucra a Ned y a Betty Brant, de seguir viendo ese conflicto personal que tiene Peter Parker como humano y como superhéroe y, sobretodo, de ver que la «suerte Parker» sigue manifestándose en cada paso que da.

Y esta claro que la primera parte de la película, por lo menos hasta donde el segundo acto acaba, nos lleva a una historia bastante predecible, con esos enredos de cinta juvenil, con unos efectos visuales que, por momentos parecen lucir decepcionantes. Pero cuando comienza el tercer acto de la cinta, es cuando realmente las sorpresas comienzan, cuando vemos como esos efectos visuales son a propósito y es entonces que el guión comienza realmente a lucir sus garras y que dichos efectos simplemente habían jugado con nuestras cabezas.

El desenvolvimiento de Gyllenhaal es vital para esta película, no es un personaje fácil el que ejecuta y cuando vemos las conexiones que tiene con otras cintas, la mente simplemente explota. Nos damos cuenta que, quedita la mano, su interpretación rescata a un personaje al que usualmente terminamos dejando a medias y que nos hace recordar varios momentos gloriosos que ha tenido en los cómics y en los videojuegos.

Está claro que logra hacer clic con el resto del elenco, con un Samuel L. Jackson que parece lucir agotado en su personaje, pero que merece mucha atención al final, con un Tom Holland que luce divertido como el trepamuros y que no duda en poner sus habilidades dramáticas cuando llega el momento. Con una Zendaya que nos deja guardadas varias sorpresas conforme avanza la cinta y con los constantes chistes que se ven en el resto de los compañeros y amigos de Peter, incluso los profesores que supervisan el viaje tienen sus momentos y hasta Jon Favreau y Marisa Tomei logran conectarnos varias risas con sus constantes flirteos delante de Peter.

Es una película que, sin pretender superar lo hecho por otras cintas del Arácnido, si logra mantener a su público entretenido todo el momento, con el devenir de la acción y el drama que se combina bien con los toques de comedia juvenil y malentendidos. Incluso sus conexiones con los eventos pasados en el Universo Cinemático Marvel se manejan de una forma simpática y que explica uno o dos huecos que pudo haber dejado Endgame.

En cuanto a detalles negativos, debo decir que la primera parte de la película si es lenta y seguramente llegará un punto en que sentirás que la película resulto ser bastante fácil de escribir y de hacer, algo que solo te invita a seguir comiendo palomitas, pero hay que ser sinceros, esa flojera en el guión nomás nos abre el preámbulo de lo que viene, algo que nos hará abandonar las palomitas.

La banda sonora de la cinta apela a varias canciones populares de Europa y Estados Unidos, incluso dando pié a un chiste que me sonó muy a los Simpsons y a la revelación de que el mayor éxito de un grupo pop de los ochenta era un cover, si, de pronto algo le dará «Claridad» a los fans de la música de los ochenta..

En resumidas cuentas, Lejos de Casa, tiene todos los elementos para ser una cinta que es divertida, con un guión sencillo y que garantiza ser uno de los trancazos del verano, quizá no al nivel de lo que fue Endgame, pero si lo suficiente para llamar la atención por si sola y quizá Sony intente arrebatarle una posición en el top 10 anual a Disney… con sus propias armas.

Calificación: 8

¿Qué nos gusto?

  • Manejo de la continuidad.
  • La química entre Tom Holland y Jake Gyllenhaal.
  • La primera escena post-créditos.
  • La transición de los efectos visuales entre el segundo y tercer acto de la cinta.

¿Qué no nos gustó?

  • La historia es predecible, sobretodo en la primera mitad.

Post-Data

  • Mención aparte merecen las dos escenas post-créditos y mientras la segunda da una boba, pero leve pista a lo que podría venir en las siguientes fases del Universo Cinemático, la primera es bastante notable, no solo tiene coherencia con la cinta sino que nos dejará a más de uno con la boca abierta.
  • Ahora solo queda esperar a las futuras convenciones, especialmente la Comic-Con donde Marvel Studios anunció que presentará los próximos proyectos que le esperan a esta rama de Disney.

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