Después de la polémica entrega de los Academy Awards en el 2008, la Academia extendió a hasta 10 nominados la lista de cintas participantes, esto le daba más oportunidad a cintas independientes, extranjeras e incluso animadas a contender por el premio de Mejor Película.
Obviamente esto hizo que las compañías de animación, tras el resultado de WALL-E hicieran lo posible por buscar una cinta digna de un Oscar. Pixar ya se había quedado en la orilla y buscaba un mejor intento este año.
Era el turno de Pete Docter quien se había quedado en la orilla en la terna de Cinta Animada cuando su Monsters, Inc, perdió frente a Shrek. ¿Su cinta? Up: Una Aventura de Altura.
Los nominados a los Annie Awards fueron:
- Up: Una Aventura de Altura (Pixar Animation Studios)
- Lluvia de Hamburguesas (Sony Pictures Animation)
- Coraline (Laika Studios)
- El Fantástico Señor Zorro (20th Century Fox)
- La Princesa y el Sapo (Walt Disney Animation Studios)
- El Secreto de Kells (Cartoon Saloon)
La Academia extendió por primera vez la categoría a cinco películas, siendo Lluvia de Hamburguesas la eliminada de la lista.
Fue un año muy bueno en animación donde incluso puedo subrayar algunas cintas que si se quedaron en la orilla:
- Los Fantasmas de Scrooge – varios de los mejores personajes de Jim Carrey se vieron en una cinta navideña que se quedó fuera por el uso de la tecnología motion caption.
- Nueve: Una pelicula de stop motion con elementos de terror y ciencia ficción, que se quedó algo corta al intentar adaptar un cortometraje en una historia más larga.
- La Era de Hielo 3: Ser tercera parte nunca deja nada bueno. Algo alejada de lo bien hechas que estuvieron las dos cintas anteriores.
Estaba claro que Lluvia de Hamburguesas no tenía ninguna posibilidad de contender por algo, era una cinta bien animada con personajes divertidos y una idea muy infantil y apetitosa, pero no tenía más que eso, una cinta para entretener niños que no buscaba realmente el hilo negro. Aun asi la cinta termino teniendo una secuela.
Y debemos decir que, removiendo a las hamburguesas, esta terna es una de las más interesantes que hemos visto.
Disney volvía a lo básico con La Princesa y el Sapo, en una historia que nos muestra a la mejor Princesa Disney que hayamos visto, una que de entrada no es princesa y es afroamericana, Tiana es una simple mujer estadounidense deseosa de tener su propio negocio y que es de armas tomar, aún al ser reducida a ser un sapo. Un guión que va de lo divertido, a lo temible y sobretodo a lo empoderante, era el antecedente perfecto de lo que veríamos en historias posteriores y, si no me equivoco, era el inicio del segundo renacimiento de Disney.
La mayor ganancia para Disney fue demostrar que aún sabia hacer bien lo que le funcionaba mejor: los cuentos de hadas y eso, la ponía de regreso en las contiendas por el Oscar.
El Secreto de Kells fue la cinta europea en esta terna, una que venía a darnos también un bonito trabajo de animación a mano y una historia que se aferraba a las tradiciones irlandesas. El mayor problema de la película fue que no tuvo una buena difusión en su momento, y que pena, porque podemos decir que es una de las mejores respuestas europeas a las cintas de los estudios Ghibli.
El Fantástico Señor Zorro fue una de las mejores adaptaciones que se ha hecho de un cuento de Roald Dahl al cine, dirigida por uno de los mejores directores del siglo: Wes Anderson. Una cinta en stop-motion perfectamente donde vemos las desventuras del Zorro y su conflicto con los humanos al robarles sus gallinas. Si, era la cinta Anderson por excelencia, planos exageradamente bien cuadrados, las voces de sus actores favoritos y una narrativa inteligente. Solo dos razones evitaron que llegara a ganar los premios grandes.
Coraline, el debut de Laika Studios, fue un evento que nadie esperaba, una cinta, también en stop-motion basada en una novela de Neil Gailman, nos mostraba una niña que, harta de su familia, viaja a una dimensión paralela donde todo parece perfecto, pero pronto el sueño se torna una verdadera pesadilla.
Y si, Coraline no era la película infantil que uno vería con los niños, pero si una historia con buena moraleja que un joven o un adulto podría captar en medio del terrorífico ambiente proyectado en esta historia. Un trabajo de animación hecho a mano que realmente nos hacía darnos cuenta de que teníamos enfrente a uno de los estudios más entregados a su trabajo en la cuestión de la animación y una personaje entrañable de la cual aceptamos hasta sus temores más profundos.
Coraline hubiera sido la gran ganadora de ese año, si no se hubiera atravesado Pixar.
Up: Una Aventura de Altura, dirigida por Pete Docter, nos cuenta las aventuras de Carl, un hombre de avanzada edad que decide escapar hacia Sudamerica poniendo globos de helio a su casa y, en el camino, se lleva por error a un boy scout que esta obsesionado con conseguir una medalla. En el camino se encontrarán con un ídolo de la infancia de Carl quien busca a un animal exótico por el que fue deshonrado al no probar su existencia.
Up vino a darnos ese momento en el que podemos afirmar que Pixar había llegado ya a lo mejor en su narrativa. No tuvimos que esperar al final del filme para que sintieramos todo lo que una cinta de Pixar nos hace sentir. En tan solo 10 minutos, ya habíamos reído, ya habíamos gozado y… ya estábamos llorando.
Una larga historia de amor contada en 10 minutos.
Teníamos enfrente a un prólogo que ya valía el Oscar a Mejor Película, y de ahí teníamos una historia sólida y convincente, una aventura que nunca afloja en su intensidad, especialmente cuando la casa por fin se va volando con Carl y Russell hacia una aventura donde Carl no solo busca cumplir su promesa a Ellie, sino también busca revalorar su vida por completo.
Y es una historia llena de imaginación donde la casa voladora es la punta del iceberg, vemos a un pájaro exótico, a un perro que habla, a un dirigible que, parece, nunca se le acaba el helio piloteado por un explorador frustrado que pasa de ser un posible aliado noble a uno de los villanos más despiadados que Pixar ha tenido en una aventura que solo podía salir de una mente loca e imaginativa.
Quizá no llega a esa perfección que vi en WALL-E, pero Docter fue genial en abrirnos un entorno, en meternos en la psique de un hombre cuya vida se ha amargado por completo y no parece tener interés más que en ser feliz cumpliendo una promesa, pero que en el camino nos damos cuenta que ese interés por la vida no está muerto en lo absoluto y que puede hacer uso de todo, incluso de sus carencias, para enfrentar lo imposible.
El Fantástico Señor Zorro tenía tomas perfectas y la historia que Wes Anderson siempre quiso contar; Coraline, personajes entrañables y una animación tenebrosa y exquisita. Up, simplemente nos mostró que Pixar era una de las fuentes de creatividad más grandes que ha visto el cine animado.
En una de las premiaciones más reñidas en los Annie Awards, Up se alzó como la ganadora y también se llevaría Mejor Dirección, pero Coraline se llevaría tres premios en categorías técnicas, mostrando Laika realmente los dientes en este duelo de excelencia.
En los Premios Oscar, Up no solo fue el ganador indiscutible, sino también quedaría nominada a Mejor Película contra cintas como Avatar o The Hurt Locker, la ganadora en esa ocasión. Además del premio de Mejor Cinta Animada, la banda sonora de Michael Giachinno se llevaría el Oscar.
Siempre me quedaré con la duda si Up debió haber vencido a The Hurt Locker, pero es difícil pensar que una cinta que realmente me hizo sentir ansiedad por ver a un hombre acercarse a desactivar una bomba, pudiera competir con todos los sentimientos que me dejó Up. Era claro que si, era mejor cinta que Avatar y que si era seria competencia para otras contendientes Bastardos sin Gloria o Precious.
Para la siguiente entrega, Pixar hace la tercera secuela de una de sus franquicias, para cerrar con broche de oro una saga que no había llegado a los Premios Oscar, pero debia enfrentar a un enorme dragón que venía de Dreamworks y, no, no el de Shrek.
Mientras le pedire a un amigo que me preste…
Rick, eres malo…