Corran a sacar sus mantas, sus mejores suéteres y no olviden sus chamarras y zapatos para la nieve, el invierno se ha estacionado ya, y como cada año, viene con sus vientos de ilusión, esos vientos que se llevan todas tus quejas y dolencias y solo dejan un poco entumecido los cuerpos pero tan relajados, que se agradece esta heladez.
Sueños magicos trae con su pasar, con sus noches blancas y heladas, que hace que uno se acurruque felizmente en su hogar. Logra que la gente se vuelva más amable, más cálida, más juguetona, y hasta la vuelve más melancólica, una melancolía que gusta y disfruta.
Invierno querido, traes contigo las mejores festividades, las risas de los niños, de adultos ogros, pero que en tu temporal se convierten en grandes y divertidos gigantes de hielo. Traes contigo la dicha de un fin de año, de agradecimientos y descanso, que aunque nuestras almas se sientan perdidas, logras hacer que se sientan en calma y en paz.
Una quietud logras transmitir, con tus lluvias danzarinas, con cada copo de nieve que revolotea entre cada lugar. Comidas, bebidas, fiestas, abrazos, colores, es lo que más vemos pasar, que a pesar de tu oscuridad la ciudad se siente tan viva y tan iluminada.
Tus arboles mágicos, tus caricias suaves, querido invierno, no podemos negar, que aunque reneguemos de ti, nos eres tan necesario. Necesitamos de ti, como tu de nosotros. Es un completo equilibrio, oscuridad para momentos de luminosidad.
Aún no te vayas temporal, que ya he corrido demasiado por alcanzarte, ahora quedate e instalate aquí, tan cerca que hieles mis pies, y aunque mi corazón esté caliente por dentro, tu heladez lo conserva alegre y feliz.
Amo tus copos, tu olor, tu comida y hasta tus enfermedades que arrastras, porque se, que es tu forma de sanar el cuerpo les das un pequeño descanso de todo lo vivido en un gran año, para que cuando llegado el momento, mi luz y tú oscuridad hagan que un próximo año sea tan único y encantador.
Tu música a través de tus vientos hipnotiza. Anda invierno y entra aquí, que una vez más necesito de ti, ven hielame un poquito por aquí, que con un buen vinito tu y yo seremos más que una ocasión.
Mi querido invierno, que bueno que ya llegaste…
