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Finales Inesperados

El Cientifico – Quinta parte

Escrito por: Marco A. Rosas alias SubMarco

Avanzar por el anden fue sumamente fácil para el ser, más aún cuando el piso ya no se le movía. Pero un nuevo reto estaba frente a él, la escalera eléctrica, parecía una criatura bastante feroz, y luego de gruñirle un rato y agitar amenazante los brazos, frente a el pasó algo inesperado:

-Con su permiso señor.- Una joven pasaría por un lado de la criatura para subir por la escalera.

Atónito y con completa incredulidad emitió un gruñido interrogante al ver como ese posible alimento se alejaba de él al subir sobre la cosa que pensó lo amenazaba; imitando a la chica que pasó previamente, decidió subir sobre esa criatura para tratar de darle alcance. Apoyándose con las manos en la escalera comenzo a ver como estas se iban desapareciendo conforme avanzaban, y al no ver a la persona de adelante penso que ya la había devorado eso donde el venia parado, y que él sería el siguiente.

Entrando en pánico comenzó a retroceder, pero definitivamente no iría lejos, luego de caer hacia abajo pensaba que ya todo estaba perdido, hasta que en un intento desesperado se echo rodando de las fauces de las escaleras electricas, emitiendo un sonido gutural de alivio y alejándose nuevamente a gatas.

Viendo a lo lejos a la chica que pensó había sido devorada por la escalera su ánimo nuevamente lo puso en pie para llevarlo a seguir detrás de ella. Ahora sus pasos lo llevaban a otro nuevo reto, y a algo más para añadir a su fuente de conocimientos, los torniquetes de salida del metro, esto era al igual que todo lo anterior, algo nuevo para este ser.

Al notar que su posible fuente de alimento se alejaba de él, apoyo su peso sobre la barra del torniquete, para investigar que pasaria, lo cual lo llevo a hacer una maroma completa para caer de espaldas, pero para su buena fortuna cayo del otro lado; pero las cosas no habían terminado ya que una vez más las escaleras de bajada eran algo que todavía no dominaba por completo, así que nuevamente cayo pesadamente y se fue arrastrando de panza hasta abajo, claro todo esto ante la mirada indiferente de la taquillera quien solo veía como se alejaba.

La persona a quien seguía, finalmente se había alejado de su rango de vista, pero un nuevo olor le llego a la criatura, un penetrante aroma que lo llevo a lo que podría ser su alimento, y fue así como en la parte baja de las escaleras se topó con una muy potencial fuente de alimento. Este estaba sentado y recargado en la pared de la estación del metro, tapándose con una gruesa cobija sin percatarse que la cosa que alguna vez respondió al nombre de Braulio se acercaba a él.

Sujetando sus piernas, se posó encima de su víctima para intentar devorarla mientras gruñía y jadeaba, mientras el pobre hombre, un indigente en avanzado estado de ebriedad, quien sería la primer comida del muerto vivo gritaba:

Orale!, ¡que!, ¡hijo de su pinche madre!, ¡suéltame pinche puto!, ¡me quieres violar!.

Sin esperarlo y pensando que este sería su primer alimento, sería bruscamente interrumpido, un policía no tan gentil, como el que le había dado acceso al metro, lo levantaría y arrastras lo llevaría a la salida, nuevamente a unas escaleras de subida.

La criatura emitiendo otra vez sonidos de frustración llego a la parte alta de la escalera de la salida del metro Hidalgo; ahora en la calle de Guerrero y confundido por los aromas de la comida de los puestos callejeros, nuevamente vió a la mujer que previamente se le habría escapado. Ya del otro lado de la calle, ahora decidido a darle alcance y convertirla en su primer alimento, un gruñido lleno de ánimo salio de su interior y aun con la pierna derecha dañada comenzo a avanzar lo más rápido que podía.

Empezo a cruzar la calle en dirección a la Avenida Hidalgo. Algo más que todavía no conocía eran los autos, cosa que le resultaba sumamente ruidosa, y al desconocer esto, cruzo la avenida, cuando los vehículos estaban avanzando, siendo así tocado peligrosamente por uno que otro automovil.

Al ver que ya no estaba cerca de alcanzar a su nueva víctima, busco un camino que le resultara más tranquilo, como una sección menos transitada, la cual era el cruce por donde circula el metrobus, algo que pensó en su primitiva mente que era más seguro, ya que no estaban esas ruidosas y olorosas fuentes de humo. Pero sin previo aviso y sin esperarlo, un gruñido se vio interrumpido por el súbito golpe de una unidad de transporte del metrobus.

Esto lo mando directo al suelo y al intentar levantar la cabeza, esta fue rematada por la defensa del camión. Apagando por completo la existencia del nuevo ser, quien no logró en su corto periodo de existencia llevarse algo de alimento vivo al interior.

Y aunque el no lo había pensado cabía una posibilidad de que a traves de él intentaran hacer crecer a su especie, y quien sabe convertirlos en una nueva amenza para el mundo o convertitlos en lo que Braulio más temía ser, conejillos de prueba. 

Continura…

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