Este cuerpo pide diversión.
Así que bailo.
Grito con los movimientos.
Suelto la soledad al unísono del ritmo.
Que esta cadera contracturada se libere, que brinque.
El pulso vibra.
Bailo.
No pienso, solo lo hago.
Bailemos.
Exploremos nuestros cuerpos.
Junta tu boca, siente mi cadencia.
Que nuestros monstruos se apacigüen.
Deja que mis dos pies izquierdos te dirijan.
Libera tu mente.
Acércate.
La música nos prende.
No supongas.
Baila.
Sigue el ritmo.
Sujétate, no lo sueltes.
Respira.
Que los temores se escondan.
Que estos celos huyan y que mi timidez desaparezca.
Toma mi cintura, caliéntala con tus movimientos.
Siente esto.
Escúchalo, vívelo.
La vergüenza es solo un juego de adultos.
Baila.
Sigue mis pasos.
Enredémonos en las sábanas.
Expulsemos todo.
Acariciémonos.
Bailemos.
Es como hacer el amor.
Volemos libres y sin parar.
No se permite la tristeza, ni la guerra, ni la incapacidad.
No veas mis desperfectos, ni los tuyos.
Nadie es torpe.
Abre tu corazón, déjate llenar.
Abandónate y piérdete en la música.
Que tu cuerpo fluya a los compases.
Deslízate conmigo.
Somos libres, al menos por unos segundos.
Libérate.
Hagámoslo.
Suda, grita.
Reconozcámonos.
Baila.
No duele.
Puedo.
Ya no hay porque huir.
Bailo.
Aquí eres tú, y yo soy yo.
Exploto.
Que absorba hasta el alma.
Límpiate, sana.
Calla esos pensamientos negativos.
Nuestros cuerpos son perfectos.
No hay cicatrices, no hay dolores.
Bailamos.
Todos sufrimos.
Baila…
