Escrito por: Marco A. Rosas alias SubMarco
Todavía tenso y nervioso por las posibles consecuencias que vendrían luego de la última llamada de Alfonso, Braulio seguía en espera de los efectos secundarios por el tercer vial recién aplicado, temía que nuevamente tendría un fuerte desmayo, que actualmente estaba resintiendo por el golpe seco que se dio de cara al piso. Aún pensaba Braulio en que tal vez debió tomar a un sujeto de prueba de la calle ofreciendo un poco de dinero, pero al estar trabajando, solo pensaba en conservar su dinero por si necesitaba llamar a una de sus secretarias, para obtener un poco de ese “apoyo moral” que siempre necesitaba y más caundo le tocaba trabajar en los compuestos derivados de los trabajos de investigación de otros científicos.
Braulio tenía muy en mente que la anterior aplicación tardó aproximadamente diez minutos antes de presentarse el desmayo, pero los efectos secundarios no los logro percibir como a él le hubiese gustado, ya que por la agitación y temor que le causo lo del tema de Sandra y saber que lo dijo por los medios de comunicación y que es muy probable que tambien ya haya hablado con las autoridades, ese viral no servia de mucho y por más que enfoco sus pensamientos en las sensaciones corporales para poder tomar notas claras para su investigación, no lo estaba logrando.
Ahora el tiempo pasaba muy lentamente para Braulio, el solo pensaba en lo que podría ser la siguiente reacción, si sería similar o no a la anterior. Mientras, mantenía su teléfono celular en la mesa por si necesitaba llamar de emergencia a Alfonso.
En espera de que los primeros cinco minutos pasaran, Braulio, comenzó a caminar por el espacio que abarcaba su laboratorio, acomodando sillas, moviendo una mesa y girando otra, pensando que así se vería como más profesional y de vez en cuando echandole una una mirada a la carpeta del Doctor Dimitri Novikov.
Habían pasado dos minutos más y Braulio comenzó a tener calor, abrió la ventana del laboratorio la cual daba a una calle aledaña que conducía a la estación del Metro Taxqueña. Obviamente la sensación de calor que Braulio sentía y que pasó por alto, era una parte de los síntomas comenzaba a presentar.
Aparte de la repentina sensación de calor en el cuerpo, Braulio comenzó a sentir sed, -una persona normal, tendría bebidas como agua, jugos y refrescos en su refrigerador, pero en el departamento de Braulio que ahora lo había convertido en su lugar de investigación, el refrigerador que debería estar lleno de muestras, solo estaba lleno de una variedad de cervezas, vinos y licores-, así que no quedando de otra, Braulio tomo una cerveza y se la empino sin parar y para caundo estaba destapando la segunda, se le cruzo por su mente un pensamiento:
-Espero que esto no vaya a influir en los resultados de efectos secundarios de esta prueba.
Habiendo pasado ahora quince minutos, Braulio pensó que sería un buen momento para grabar un nuevo registro de actualización para hacer mención que el tercer vial de su investigación lucía prometedor, ya que no presentaba ningún síntoma y se sentía mejor, pero un nuevo pensamiento cruzo por su mente: esa sensación de calor y sed, aunque lo olvido rapidamenteya que al momento de intentar tomar la grabadora con su mano diestra, esta no se movía, Braulio tenía el brazo paralizado.
Comenzó a sentir un hormigueo por todo el brazo derecho y violentos espasmos involuntarios, algo que asusto a Braulio, quien ahora pensaba en tomar el teléfono con la mano izquierda, para pedirle ayuda a Alfonso, quien se encontraba ahora en plena labor de investigación de noticias.
Pero su brazo izquierdo comenzaba tambien a perder fuerza y solo le quedaba un pequeño movimiento en su mano, con lo cual logro hacer que la mano caminara como si fuera una araña sobre la mesa, mientras él se paraba como podía paar estar de puntitas para así hacerla llegar más arriba poco a poco, logro llegar al teléfono, pero cuando estaba a punto de tomarlo, su brazo izquierdo quedo totalmente paralizado así como tambien comenzo a presentar espasmos, que en poco tiempo se convirtieron también en movimientos involuntarios.
No teniendo control en sus brazos, Braulio no tenía de otra, más que tratar de activar su teléfono con la boca, el único problema es que su equipo celular solo podría ser activado por medio de la huella digital de su pulgar izquierdo.
Luego de bastante esfuerzo, Braulio logro activar la pantalla de acceso con el código numérico, y en ese momento algo gracioso paso por su mente, el codigo númerico era la fecha de cumpleaños de Sandra, la misma que en estos instantes lo estaba difamando por televisión y con la policía; así que solo pudo decir entre dientes:
-Pinche Sandra.
La pierna derecha ahora estaba comenzando a perder sensibilidad, esto alarmo a Braulio, quien se alejo de la mesa impulsivamente sin pensar que en esos precisos momentos comenzarían los espasmos sobre esa misma extremidad, pero teniendo control por ahora solo de la pierna izquierda, comenzó a brincar para tratar de contrarrestar los bruscos movimientos de la parte derecha. Pero ahora vendría lo inevitable, el adormecimiento comenzaría a apoderarse tambien de su pierna izquierda, Braulio ya estaba aterrorizado por lo que estaba a punto de suceder.
Estando en el suelo sin poder moverse y teniendo espasmos en brazos y piernas, Braulio pensó que estaba acabado, pero de repente el teléfono celular comenzó a sonar, y recobrando un poco de su voluntad trató de mantener el control sobre sus extremidades, un esfuerzo que además de ser sumamente agotador, lo llevaria a sentir un dolor extremo en músculos y articulaciones, lo cual le haría todavía más difícil tratar de levantarse.
Asemejándose a un ternero recién nacido, Braulio con sus extremidades adoloridas y temblorosas, jadeando y mascullando de dolor, poco a poco lograría ponerse en pie, solo para ver que la llamada se había enviado al buzón; frustrado quedó, apoyado sobre la mesa esperando que el aparato volviera a sonar, pero otro síntoma estaba por venir.
Un repentino dolor de estómago lo haría caer de nuevo y este vendría acompañado de un fuerte dolor en el pecho y una extrema dificultad para respirar. Los últimos momentos de Braulio parecían inminentes y el dolor era cada vez más insoportable, entre gritos y sollozos las últimas palabras de Braulio Reséndiz fueron:
-Chinga tu madre pinche Doctor Dimitri Novikov.-
Esto debido a que el tercer vial había sido basado del trabajo de ese notable científico ruso, al cual Braulio plagió su investigación, la cual solo fue completada en animales y no llevada a cabo en humanos (aún).
Estando en el suelo, presentando espasmos en todo el cuerpo y solo teniendo pensamientos aterradores los gritos de dolor de Braulio se detendrían, pero no por su voluntad, ahora la garganta y cuerdas vocales también tenían su propia variación de espasmos involuntarios, lo que haría que emitiera una distinta variedad de sonidos vocales descontrolados; seguido a eso, ahora sus ojos también estaban teniendo movimientos independientes, enfocando y mirando en direcciones opuestas, como si él fuera un simple testigo prisionero de todo el movimiento de su cuerpo . Braulio no lo sabía, pero estaba a punto de pasar a otro estado de conciencia en el cual la suya sería reemplazada por una nueva.
Los pulmones y corazón, eran algo que seguían funcionando y gracias a esto mantenían consciente a Braulio, pero esto no sería por mucho tiempo ya que comenzarían a fallar los dos al mismo tiempo. Ahora Braulio empezaría a tener la sensación de estar en un túnel oscuro con una luz al final de este; poco a poco su conciencia se iría apagando hasta no quedar nada.
A las tres veinticuatro de la madrugada Braulio estaba muerto, pero su cuerpo aún mostraba movimientos involuntarios, como si aún tratara de sobreponerse, pero él ya no estaba ahí.
Continuara…