A través de Disney +, Pixar Animation continua mostrando nuevas propuestas y nuevos directores. Luca marca el debut del director Enrico Casarosa en la desafiante idea de desarrollar una película que se produjo, literalmente, fuera de los estudios de Pixar debido a la pandemia, ¿cuál fue el resultado de este proyecto?

  • Título original: Luca
  • Director: Enrico Casarosa
  • Voces de: Sebastian Albavera, Ivan Bastidas, Gigi Jaquim, Santos Alberto, Omar Chaparro
  • Fecha de estreno: 18 de junio
  • La puedes ver en: Disney +

Luca es un niño que vive con su familia pastoreando ovejas. Durante el verano conoce a otro chico, quien le muestra que hay un gran mundo frente a ellos y deciden aventurarse a un pueblo con el objeto de obtener una motoneta Vespa y seguir moviéndose por el mundo, pero solo hay un detalle: son un par de monstruos marinos y la gente del pueblo los teme y caza.

Pixar Animation nos ha mostrado que tiene diferentes equipos trabajando en sus proyectos y esto es algo que se demostró el año pasado donde vimos la diferencia abismal que tenían sus cintas Onward y Soul. Mientras Onward era una cinta que toma los clichés más convencionales de la compañía para vendernos una historia de fantasía, Soul se fue a contar una historia más compleja y terminó ganándolo todo.

Luca es una cinta que se inclina más hacia ese grupo de proyectos que Pixar tiene para ir probando nuevos equipos en su compañía, en espera que de haya un crecimiento en ellos. Y Enrico Casarosa es un director nuevo para la compañía que decide hacer una historia basado en las vivencias que tuvo durante la infancia.

Enfrentando los problemas de identificarse con otras comunidades.

Es ahí donde vemos que, armar el ambiente para la historia es la mejor parte de la película, recrear una historia en la Italia de los cincuentas, con todos los clichés que tiene la cultura italiana, pero sin caer en el extremo de abusar de los estereotipos y de paso dar guiños a las mejores películas ambientadas en la época como Roman Holiday, el comer pasta o gelato o incluso el aventarse un partido de futbol en la plaza.

Armar todos esos detalles nos da la ambientación perfecta para la historia que toma los elementos del subgénero “coming of age” y que toma sus elementos clásicos del despertar de un joven para ver el mundo y explorarlo. La historia en si es bastante predecible en esos términos. Si has visto cintas similares como Cuenta Conmigo o Un Experto en Diversiones puedes contar con que verás los elementos clave como el chico que se abre al mundo, el que le muestra al mundo, la chica que le cambia la perspectiva y el bravucón que los odia a todos.

Pero el desarrollo de personajes es lo que marca una diferencia clave. Los personajes principales son entrañables y realmente vemos que hasta las malas influencias tienen razones de serlo (técnicamente te muestran un libro de Pinocchio y entiendes rápido lo que esta pasando), vemos personajes secundarios que parecen tomados de una cinta de Studio Ghibli como el padre que tiene una discapacidad y una actitud aparentemente fría o un grupo de señoras de la tercera edad que pueden darnos una o dos sorpresas.

Ups!

Incluso un personaje pequeño (que, según el idioma que vean, tiene la voz de Sasha Baron Cohen o de Omar Chaparro, según el idioma en que lo vean) es bastante singular, tanto en el diseño como en la actitud que le imprimieron, da miedo, pero da mucha risa al mismo tiempo.

Además hay un mensaje de aceptación que la cinta intentó imprimir, quizá tiene una resolución un tanto precipitada y que le quita puntos al final, pero la idea esta ahí, el hecho de que estos monstruos marinos pudieron ser cualquier cosa que pudiera ser rechazada por el bravucón de la historia y que a veces denota quienes son los verdaderos monstruos que, como diría un personaje, “dan un reinado de terror en el pueblo”.

El trabajo de animación es formidable donde vemos una combinación de la animación por computadora que le conocemos a Pixar, un diseño de personajes que es formidable con los monstruos y pintoresco con los humanos y que de pronto inserta elementos de animación rotoscópica para meter elementos reales en pantalla (como una motoneta Vespa). Pixar, que ya nos tiene acostumbrados a ver las cosas debajo del mar, aprovecha muy bien esa experiencia para darnos un entorno creíble dentro y afuera del mar.

La banda sonora adorna bien lo que vemos en la película y destaca que escuchemos estampas de la ópera italiana en medio de las canciones de Dan Romer.

El trabajo de doblaje es en donde vemos algunos puntos destacables, donde seguimos escuchando nuevas voces, sobretodo en los niños, donde solo se anota un Star Talent (Omar Chaparro que se anota un cameo) y un trabajo de adaptación que pudo haber trabajado un poco más con los acentos de los personajes pero que convence en términos de darnos la emoción necesaria.

En breve puedo afirmar que Luca no es la animación que vaya a reinventar alguna rueda y se pasa a ese grupo de cintas de Pixar que hubieran triunfado en las taquillas de los cines pero no en las premiaciones, menos con la competencia que van a representar Raya y el Último Dragón (pronto tendremos la reseña), La Familia Mitchell vs las Máquinas o Demon Slayer. Pero en la tarea de entrenener y conmover Luca hace la tarea satisfactoriamente.

Calificación:

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